Por lo general, cuando en el diario o la televisión hablan sobre enfermedades incurables, y mencionan casos de personas que mueren por su causa, lo ignoro; no porque sea un desconsiderado, sino que lo hago, porque sé que hay cosas ha las que hay que resignarse en ésta vida, y la muerte es una de esas, y debemos depositar nuestra fe en Dios y en los médicos que estudian curas para éstas enfermedades, y no vivir preocupados del cáncer y otras tantas terribles enfermedades para las que aún no hay cura. pero éste reportaje, no lo pude dejar pasar.
Esto es distinto, porque a la Sra. Mati la conozco. No solo la conozco, conozco a su familia, a su hija, a sus nietos, y eso lo hace todo distinto. Y és ahí cuando te das cuenta que es cierto, lo unico que puedes hacer es tener fe, pero se siente que es tan poco. La verdad es que su nieta está en mi msn, conozco a Belén desde que era una niña pequeña, y la he visto crecer y convertirse en una mujer, le tengo gran estima, pero sinceramente no he sido capaz de hablarle sobre lo que pasa su abuela, y con ella toda su familia, porque ¿acaso hay palabras que pudiera hombre o ángel pronunciar que puedan consolar a alguien que pasa por esto? pues hay muchas cosas, el dolor, la impotencia y tantas cosas que solo la familia sabe. Porque ante la muerte tienes palabras, que por años hemos repetido, pero para el sufrimiento no tenemos palabras. ¿Como consolar al que sufre?¿Como consolar al familiar que le ve sufrir y nada puede hacer? Solo puedo tener fe. Y por ello rezo, para que Dios cuide a la Sra. Mati, y le de esas palabras de consuelo que no logro encontrar.

