No puedo creer que ya catorce años han pasado, no puedo creer que hace catorce años que no oía tu voz, hace catorce años que no veía tu rostro.
En estos catorce años he olvidado muchas caras, muchos nombres, pero el tuyo lo recuerdo completo, tu nombre de reina, ese segundo nombre que tanto te molestaba que repitiese y tu apellidos que contrastan. ¿Deseas saber por qué a pesar de mi mala memoria constante aún lo recuerdo tras catorce años? Es simple, y es que en estos largos catorce años, no ha pasado un solo día en que no repitiese tu nombre en un susurro, como un mantra secreto que con nadie comparto.
En estos catorce años, te has convertido en mi estandard de la mujer perfecta. Tu belleza se ha convertido en el modelo de belleza, así como Afrodita para los griegos y Venus para los romanos.
Tu mirada es la que busco constantemente entre la multitud esperando encontrar a la persona ideal que todos esperamos. Y tu carácter es el ideal, aquel que puede enfrentarse de igual a igual al mio.
Tras catorce años, no he olvidado esas clases de matemáticas que servian de excusa para poder pasar tiempo contigo, clases que usualmente terminaban en conversaciones que nada tenían que ver con los números, en parte por tus deseos de no estudiar, y parte por mis deseos de conocerte más. Esas clases donde aprendí tantas cosas y cambiaron tantos paradigmas en mi vida.
Sin darme cuenta comencé a cambiar desde aquellos días. Aquellos días en los que, comencé a oir canciones de Eros Ramazzotti mientras pensaba en mis sueños imposibles junto a ti. Canciones que sigo oyendo hoy.
Debo reconocer que no puedo menos que sentirme intimidado de volver a hablarte, miedo de volver a sentir aquello que sentí hace ya catorce años que, aunque nunca fui capaz de decirtelo, era por todos sabido. Miedo de reconocer que tras catorce años seguramente esa niña ya no existe y ha dado paso a una mujer que no conozco.
Pero finalmente me doy cuenta que la quiero conocer, y que quiero saber en que se transformó ese capullo que cambió mi vida hace catorce años y que ahora seguramente es una flor única.
