El ángel lleva casi cinco meses durmiendo,
el ángel lleva meses curando sus heridas,
el ángel lleva meses escondido.
El ángel abre sus alas y las extiende, como saliendo de su trance, el invierno pasó y deberían venir nuevos tiempos. Y el ángel eleva el vuelo. Cubriendo con su sombra el puerto de ángeles a su paso.
Encuentra una nueva ruta y la considera maravillosa y cree haber dejado todo atrás y disfruta de una puesta de sol. Pero entonces lo siente.
Cual lanza que atraviesa su corazón el ángel nota que sus heridas no han sanado, que a pesar de todo el descanso no ha sido suficiente.
Su cuerpo sigue herido,
su corazón sigue herido,
su alma sigue herida.
Sin pensarlo sus alas lo llevan a un lugar de bella vista, desde el cual puede observarla. Y sabe que ella nunca ha salido de ahí y eso lo desmorona.
Casi al llegar al suelo el ángel abre sus alas en un último segundo y logra aterrizar, pero sabe que a pesar de los meses, el tiempo no ha sido suficiente, no ha sido bastante para dejar todo atrás.
Su alma le dice que vuelva al pasado, su mente se opone, pero su corazón insiste.
El ángel sabe que el volver al pasado tiene consecuencias, el ángel recuerda el dolor y las lágrimas, el ángel recuerda las palabras que causan dolor.
Pero el ángel medita sobre que tan real es todo esto, ¿será que el ángel olvida que ella es humana? Quizá el ángel está pidiendo todo sin dar nada a cambio. Quizá después de todo el ángel es más culpable de su dolor de lo que él ha querido reconocer.
El ángel busco a una mujer, por que no era un ángel, y eso tienes sus ventajas, pero el ángel no aceptó las desventajas.
El ángel debe aprender de sus errores, pero, ¿puede el ángel cambiar?
El ángel está intentando descubrirlo.
