Promesas y esperanzas, eso es lo que me ofrecías,
siempre sincero, siempre directo,
te abrí mi corazón y te enseñé a abrir el tuyo.
Todo lo que clamabas era imposible,
lo hice realidad,
todo lo que parecía cursi,
lo hice natural,
todo lo que parecía lejano,
lo dejé junto a ti.
Aún así no basta,
aún así estás demasiado asustada,
aún así no crees que mis alas nos pueda hacer volar,
aún así no te atreves a amar.
¿Es mi culpa por ser tan directo?
¿Es mi culpa por ser tan sincero?
Quiero creer que no.
Quiero creer que la verdad y la inocencia,
son el mejor camino.
Quiero creer que el corazón,
puede ser el mejor guía.
No quiero un mundo en que la mejor manera de amar
sea con mentiras, juegos y engaños.
¿Seré el único qué aún vive en esta realidad?
¿Seré el único que aún no aprende a mentir?
¿Será que soy ya, el último romantico?

Muy lindo tu poema,demasiado profundo…
A veces las personas no es que no sepan amar, y sólo sepan mentir como tratas de decirlo tú “Seré el único que aún no aprende a mentir?”
Pero no es así…
las personas quieren a su manera,ninguna es igual…eso es lo fantástico de que seamos todos distintos…
Ya vas a encontrar el amor..lo sé
sólo espero que en estas últimas experiencias hayas aprendido algo…
te mando un beso..un abrazo..y todos mis cariños..
Cuidate Alberto!!!
Albertosky:
” Cuando dejes de reconocer que el amor es tu cruz
aprenderás que tienes alas para volar”
Take Care!!!!
chan….