Ygdrasil (Jorge Baradit) es uno de los libros que me hace lamentar el nivel de la producción cultural nacional.
Debo reconocer que llegue a esta novela por la recomendación de un colega, y es que cuando me hablaron de un porteño había publicado un libro de ciencia ficción chilena, pues no pude recistirme a la tentación, y en cuanto lo vi en mi librería favorita lo compré.
Tras leer la contraportada no me cabía duda que sería un libro que no olvidaría, y en eso no me equivoqué. Pero en todo lo demás si. De partida, nunca más le creeré a don Francisco Ortega, que escribe una recomendación en la contraportada que dice “[...] demuestra que en Latinoamérica se puede hacer ciencia ficción, y de la buena”, porque el libro no tienen “ciencia ficción” y no es buena.
La primera impresión del libro es la de una película chilena. La acción está situada en México, pero la protagonista es chilena. El único personaje que usa garabatos (y en exceso) es la chilena, nadie más; al punto de ser incómodo.
Entiendo que a veces para poder dar ambiente a una escena o explicar a un personaje es necesario el uso de escenas fuertes o gore, pero el libro está plagado de escenas innecesariamente gore, que no aportan nada a la trama y que aún más me hacen dudar de la salud mental de las fantasías que el autor plasma en el libro.
Y lo peor lo he dejado para el final. La ciencia ficción es un genero de la ficción en que se “basa en una alteración de coordenadas científicas”.. “de tal modo que lo relatado es aceptable como especulación racional“. (Wikipedia)
Sin embargo, lo anterior no es lo que nos entrega Ygdrasil, sino que se dedica a hacer una mezcla de términos tecnológicos, pseudoespirituales y mitológicos, sin coherencia y hacerlos pasar como si tuvieran sentido. Pero para el lector que busca sentido a las palabras notará que las descripciones no lo tienen, por lo que lo de ciencia ficción es una categoría que el libro no alcanza.
A lo más, podemos decir que es una trama ciberpunk que intenta plantear ciertas ideas pero que se difuminan en un mar de horrores literarios y que cierra con un final que deja al lector aún más decepcionado. Una decepción para la literatura chilena. Tendremos que seguir esperando por ciencia ficción chilena.
Rating: 








