Promesas y esperanzas, eso es lo que me ofrecías,
siempre sincero, siempre directo,
te abrí mi corazón y te enseñé a abrir el tuyo.
Todo lo que clamabas era imposible,
lo hice realidad,
todo lo que parecía cursi,
lo hice natural,
todo lo que parecía lejano,
lo dejé junto a ti.
Aún así no basta,
aún así estás demasiado asustada,
aún así no crees que mis alas nos pueda hacer volar,
aún así no te atreves a amar.
¿Es mi culpa por ser tan directo?
¿Es mi culpa por ser tan sincero?
Quiero creer que no.
Quiero creer que la verdad y la inocencia,
son el mejor camino.
Quiero creer que el corazón,
puede ser el mejor guía.
No quiero un mundo en que la mejor manera de amar
sea con mentiras, juegos y engaños.
¿Seré el único qué aún vive en esta realidad?
¿Seré el único que aún no aprende a mentir?
¿Será que soy ya, el último romantico?
